
domingo 9 de noviembre de 2008
Wo willst du hin?

martes 10 de junio de 2008
Sendoa

29 inviernos que envejecen a sus espaldas. Los pies se vuelves más duros, se han acostumbrado al asfalto y a la soledad. La ciudad pesa y la infancia muere. Es difícil desprenderse de la inocencia, de todos esos sueños, de los planes y del mar de agua gris, eso es, de sus ojos.
M. dice que no, que no está preparada para morir ni para pensar en ello. Y Kaos sonríe.
Respiramos, y te veo, y ahora me tocas. ¿Qué más quieres?
Le duele no acordarse de él todos los días, pero cuando lo hace recuerda que fue también él, el más fuerte, quien le enseñó que es parte de este camino.
Que este juego se trata de ser feliz, así que no vamos a dejar de luchar por ello.
martes 27 de mayo de 2008
El viento siempre amaina

Y no deja de llover. Dale, dale vueltas. Se levanta de escarcha, pasa el día lloviznando y se acuesta con bruma.
Ni se moja.
Es aguacero en abril.
Kaos se ha levantado con una estrella de seis puntas en el pecho.
Menos mal que ya pasó la camanchaca.
Si la amurria le atrapa, ni la brisa lo salva.
Vuelve a dejar huellas en la orilla.
- Y eso es bueno, ¿no?
- Claro que sí, que ya escampa.
domingo 9 de diciembre de 2007
Waltzing Matilda
Porque fue una semana muy larga y tuvimos que haber matado a noviembre. Porque por mucho que lo piense no llega a entender cuándo fue el día que se dio cuenta, que lo iba a echar de menos. Porque no se puede prometer que lo vas a poder despedir dos veces.
Porque cómo una noche bien bonita puede acabar siendo triste. Ser el último recuerdo mirar hacia atrás y no ver ya nada. Creer haber escuchado su voz. Un abrazo entre tres, luego ya sólo un abrazo. Un susurro al oído que se queda grabado, y la voz se ahoga y ahora ya me doy la vuelta.
Porque es incapaz de recordar la última vez que lloró y ya fueron dos veces en una semana. Porque incluso ayer estaba más cerca de aquellos a los que no conocía.
Llega tarde, una cita doble, un bocadillo de koala, cerveza importada, okupación en Brasil, segunda casualidad con el tío Sam, Suecia compacta perdida por las calles de Barcelona sobre un skate, no hay taxis, vamos caminando, tócame...
Se levanta en sábado, que ni tan siquiera es domingo y un amigo le deja escuchar las canciones más tristes. Sólo vieron el comienzo del amanecer y prefirieron refugiarse bajo las sábanas antes que saliera del todo el día siguiente, bajar las persianas.
Porque aún no le ha dicho todo, porque quedan muchas conversaciones pendientes. Dice que ya la echa de menos, que sabe que se marcha demasiado pronto, pero que tiene que irse. Porque dijo gracias y eso es lo que más duele. Porque no entiende nada, porque está confundido. Porque sería precioso decir lo que se piensa pero nadie se atreve con ese juego. Si te quedaras a mi lado me enamoraría de ti, pero sólo si te quedaras. Y eso que aún no ha terminado la semana. Y te dejas llevar mientras Tom Waits te retumba en los oídos.
sábado 3 de noviembre de 2007
Grítame si me ves correr demasiado

cosas que rompo
para arreglarlas
y volver a romperlas
paso mi tiempo
y el tiempo se acaba...
y la vida no espera ...
domingo 12 de agosto de 2007
Promesas que no valen nada

Seguir todo recto.
Disfrutar del camino.
jueves 31 de mayo de 2007
Deslizarse en invierno

Se ensortija el pelo con la humedad y todas las camisetas están rotas. Por la mañana siempre te vas a chocar con la misma esquina, maldecirás al primero de los dioses que se te aparezca por la cabeza. Y sonríes. Volverás la cabeza, te hundirás entre las sábanas, desconfiado. Deslizarse por el agua, cabalgando entre espuma, la mar es gruesa hoy, pero apenas está fría. Apenas… y te dejas llevar, como de costumbre, hasta que anochece y las dunas ya se desdibujan y regresas a casa y te reciben decenas de ladridos. Tu frente se arruga, que la piel morena, quemada por el sol, no brilla tanto en invierno. Que ya sólo quedan un par de monedas en los bolsillos y demasiados sueños en los que invertir. Que el sol ya se pone, que hace frío de nuevo.
